|
Hola a todos,
Todavía estoy asimilando el torrente de sentimientos que me vienen constantemente a la cabeza pensando en la jornada de ayer y, no puedo olvidarlos porque el dolor de todos los miembros de mi cuerpo (uñas incluidas) no me dejan hacerlo y me gustaría contaros un poco lo que viví.
Ayer corrí mi primera maratón y la verdad, había escuchado tantos y tantos comentarios sobre la misma que no sabía como los viviría y he de decir que, en mi caso, ha sido como todos lo me habíais estado contando, pero todos juntos...
Pasé nervios antes de la carrera (evacué tres veces antes de empezar...).
Estaba emocionado de vernos a todos allí, en nuestra sede, con los deberes hechos y dispuestos a enfrentarnos a el/la maratón.
Estaba inquieto por las mujeres y niñas que iban a vernos, preocupadas por el esfuerzo que íbamos a realizar...
Y empezó la carrera... con ilusión, concentración y alegría... En mi caso íbamos cinco de nosotros juntos, a un ritmo estupendo y con muy buenas sensaciones. En torno al km 18-19 tuvimos que hacer una paradita rápida y nos dispersamos un poco... A SUPERFEDE ya no pudimos cogerlo.... porque empezó a volar como sólo lo sabe hacer él... es un crack. Y Justo estuvo a pocos metros de nosotros durante muchos km.
Conforme iban pasando los kilómetros y la lluvia y la humedad iban en aumento, empezábamos a acusar el cansancio, las piernas empezaban a quejarse, los kilómetros pasaban más despacio y así llegamos al 30 donde viví un momento especialmente emotivo porque llegábamos al puente de las flores. La gente nos arropaba haciendo un pasillo muy estrecho por donde corríamos con cara de sufrimiento pero muy alegres y emocionados. Vimos a muchos de vosotros animándonos y no os podéis imaginar la alegría y el empujón moral que supone...
Y cuando pasamos el 32, nos quedaban sólo 10 kilómetros pero fueron como otra media más entera o peor. Las piernas ya no respondían... yo las miraba y les decía que por qué coxxx no me hacían caso que quería correr más y más rápido pero no podía...
Los últimos 3 kilómetros fueron una mezcla muy extraña de alegría y dolor. No podía más pero sabía que ya estaba llegando y en la meta nos esperaban nuestras mujeres preocupadas por nuestro estado físico pero orgullosas de la hazaña que estábamos a punto de terminar.... Y ESOS ÚLTIMOS METROS, cuando cruzamos por otro pasillo humano lleno de gente animando como si nos conocieran de toda la vida, con expresión de admiración por lo que acabábamos de correr fue una experiencia que, si bien no pudimos saborear al terminar la carrera, son flashes que hoy me vienen durante todo el día y que me llenan de una gran emoción...
Cuando pasé la línea de meta paré y no podía andar.... y así sigo todavía hoy...
Conforme iban llegando los demás nos íbamos dando un gran abrazo por esa gran experiencia compartida. No habíamos ido juntos pero habíamos pasado por lo mismo y sabíamos perfectamente cómo se encontraba el otro. Algunos sufrieron más que otros, porque cada carrera es una batalla contra uno mismo y, aún yendo preparados, muchas cosas pueden pasar y, por ese motivo, tienen todavía mucho más mérito, por terminar...
Y CON ORGULLO PUEDO DECIR QUE TERMINAMOS...
MI ENHORABUENA A TODOS...
OJO... PERO AQUÍ NO TERMINA TODO NI MUCHO MENOS.... EMPIEZA LO MEJOR DE LA TEMPORADA:
- Nuevas carreras...
- Más entrenamientos....
- Paellas y otros eventos en el cole...
- Planes de día con familias....
- Convivencia...
... y muchas cosas más
Borja Moragues Miñana
|
Esto es un prueba runner